El Caballo Blanco o El Indio sin Cabeza

Desde los tiempos de de la colonia, de boca en boca ha llegado hasta nuestros días la extraña leyenda del CABALLO BLANCO que hacía sus apariciones silenciosas a la media noche y siempre guiado por el INDIO SIN CABEZA.

Esta aparición es presagio de tragedia y sangre en la población. Cuando ocurre algún espantoso asesinato alguien siempre asegura que la noche anterior vio al indio del caballo blanco cabalgando por alguna desierta calle de la ciudad de Las Tunas.

El accidente de mayor envergadura que se atribuyó al paso del indio sin cabeza ocurrió el 12 de julio de 1945, cuando el tren central procedente de La Habana y con destino a Santiago de Cuba, tuvo un problema mecánico en su sistema de frenos y se descarriló a la altura del actual aserrío Libertad, en aquel entonces propiedad de los Lima, una de las más acaudaladas familias de la localidad.

Aquel suceso, que conmovió a la sociedad tunera y que trascendió a todo el país, provocó más de 30 muertos y un número similar de heridos, rescatados de un amasijo de hierro, madera y cuerpos humanos en que se convirtieron los vagones al abalanzarse contra la locomotora de vapor que los arrastraba.

Las causas estaban claras, mas los cientos de pobladores que se reunieron en los alrededores del lugar del siniestro escucharon un comentario que, de inmediato, recorrió toda la comarca: "Por aquí pasó el caballo blanco algo grave tenía que suceder".

La elevación del nivel cultural del pueblo tras el triunfo de la revolución cubana de 1959 permitió un razonamiento acerca de las verdaderas causas de los acontecimientos y hoy las nuevas generaciones prácticamente no conocen esa historia.

La leyenda de El indio sin cabeza montado sobre el caballo blanco, devino patrimonio de la ciudad y pasó de generación en generación hasta nuestros días, aunque en la actualidad muy pocos recuerdan al indio decapitado en su caballo blanco; en realidad era un elemento folklórico y, una muestra de la incultura que caracterizaba, no solo a esta región, sino a todo el país.

Hoy en honor a esta leyenda patrimonio de la ciudad de Las Tunas se ha colocado un mural en una de las paredes interiores del hotel "Las Tunas" que refleja esta tradicional historia.