Mayor General Francisco Varona

Francisco Varona González, gran revolucionario cubano que inició sus labores conspirativas en 1865, nació el 15 de junio de 1832 en la finca Ventorrillo, en la ciudad de Las Tunas.

Francisco Varona González pasó su infancia en una espaciosa mansión, propiedad de sus padres: Esteban Ignacio de Varona y doña Catalina Ezequiela González.

Francisco Varona González

Desde muy joven entró en relación con su primo Vicente García, a quienes unía además de las relaciones familiares, una gran amistad.

El asalto a Las Tunas en 1851 por el patriota camagüeyano, Joaquín de Agüero, repercutió profundamente en la juventud tunera y especialmente en Francisco Varona y Vicente García, quienes tenían 19 y 18 años respectivamente.

El 14 de mayo de 1856 contrajo matrimonio con la bayamesa Mercedes Tornet Villareal, quien se convirtió en noble mambisa de nuestra independencia, compartiendo junto al esposo las vicisitudes de la lucha revolucionaria.

En reunión desarrollada en Las Tunas en 1867, Rubalcava expuso los trabajos que se desarrollaban en Camagüey y en Bayamo, pronunciando un ardoroso discurso. Los presentes brindaron por la libertad, jurando que desde aquel momento trabajarían por impregnar aquel espíritu a la jurisdicción. En uno de los acuerdos tomados en esta reunión a Francisco Varona le correspondió atender el partido de la comarca de Yariguá en aras de infundir el fervor revolucionario que se necesitaba en esos tiempos para liberar a Cuba del mando de España.

Principales acontecimientos

  • El 14 de octubre de 1867 se lanzó Francisco Varona a la manigua redentora.
  • 19 de Octubre de 1867 sostuvo su primer combate en Playuelas, cerca de Las Tunas, haciendo retroceder al enemigo. En horas de la tarde sostuvo un segundo encuentro en La Cuarentena, también victorioso para las armas cubanas.
  • El 19 de abril de 1869 Francisco Varona junto a Vicente García atacó una columna española en Diego Felipe.
  • El 7 de junio de 1869 realizó junto a su jefe la toma de un convoy en Becerra que se dirigía desde Puerto Padre a Las Tunas, formado por 23 carretas cargadas de alimentos y pertrechos de guerra. El mismo quedó completamente en manos insurrectas, constituyendo ésta la primera gran victoria del Ejército Libertador a campo abierto en esta comarca oriental.
  • El 16 de agosto de 1869 participó Varona como subalterno de Manuel de Quesada, en el asalto a Las Tunas.
  • Participó ya con los grados de coronel y como jefe del regimiento de caballería Río Blanco en el Movimiento político de Lagunas de Varona.
  • El 23 de febrero de 1876, el coronel Francisco Varona y sus tropas asaltaron Puerto Padre. El pueblo fue tomado y le ocasionaron al enemigo 20 muertos. Todos los establecimientos del Estado fueron saqueados respetando siempre la propiedad de los vecinos. Fue ocupado un enorme botín de ropas y víveres, 14 caballos para montar, reses, parque en abundancia, 200 rifles y gran cantidad de armas blancas.
  • Participó en escenarios gloriosos como la  Toma de Las Tunas el 13 de septiembre de 1876. Después de grandes y fructíferos combates, se produjo el Pacto del Zanjón que Francisco Varona rechazó enérgicamente incorporándose con Vicente García y Maceo en la Protesta de Baraguá.

En 1879, Francisco Varona González y su hijo Francisco Varona Tornet, al frente de las tropas tuneras se alzaron cuando la Guerra Chiquita. Víctima de un engañoso acuerdo, tras el fracaso de este intento, fue hecho prisionero y junto a su hijo deportado a España.
Retornó a la patria en 1886, luego del asesinato de Vicente García en Venezuela y en el territorio de Las Tunas dedicó todos los esfuerzos a la organización de la nueva contienda.

El 24 de febrero de 1895, cuando los gendarmes de la Corona Española rodearon su casa, ya estaba Francisco Varona González en el campo de la insurrección, de nuevo a la orden de la patria; cumpliendo con el legado de Vicente García, de ayudar a libertar a Cuba.

Recién iniciada la Guerra de 1895, Francisco Varona González, recibió el grado de mayor general del Ejército Libertador cubano, tres estrellas refulgían en su guerrera, como premio a sus proezas militares ya su probado patriotismo.

Por su avanzada edad y el mal estado de salud permaneció desde 1896 en su cuartel de San Luis, protegido por una escolta especial que le asignó el Consejo de Gobierno.

En la zona de Gibara, el 21 de agosto de 1899 murió el viejo roble de la independencia cubana, coronado de lauros y victorias, rodeado de sus hijos de armas que en duro bregar por la vida, escenificó cientos de batallas en su afán por la libertad de su patria.